Akzo Nobel sacrifica empleo industrial mientras blanquea la deslocalización
El 13 de enero, la multinacional Akzo Nobel citó a toda la plantilla de su centro de El Prat de Llobregat. El anuncio fue directo: un ERE que afecta a 120 personas de una plantilla de 197, es decir, más del 60% del empleo. Un golpe que amenaza de forma inmediata a las trabajadoras y trabajadores de Titanlux y Bruguer.
La empresa justificó el expediente con un relato ambiental: cierre de la sección de pintura al disolvente y reconversión hacia pintura al agua por una supuesta caída de ventas. Una explicación que no se sostiene, porque lo que está ocurriendo es una deslocalización de la producción hacia plantas en Polonia, mientras en El Prat se conserva el valor inmobiliario y logístico de las instalaciones.
CUANDO “COMPETITIVIDAD” SIGNIFICA DESPIDO
Akzo Nobel habla de proteger el centro. Protege el suelo, no a la plantilla. Desde la compra de Industrias Titán en 2020, la multinacional ha presionado al comité de empresa para rebajar condiciones laborales, alegando que los salarios no encajaban en los márgenes exigidos por los inversores. Las leyes laborales son claras en los procesos de fusión: los derechos se mantienen. La empresa optó por el desgaste.
Durante estos años se han sucedido chantajes, amenazas de despido y represión sindical, especialmente contra delegadas y delegados de co.bas, sindicato mayoritario en el centro. El mensaje siempre fue el mismo: o aceptáis precarizaros, o vendrá el ajuste.
Hoy ese ajuste tiene forma de ERE. No existen causas productivas reales, solo una estrategia de maximización de beneficios. Se desmantela una plantilla con tradición de lucha y condiciones dignas para sustituirla, a corto o medio plazo, por trabajo más barato y más dócil en otros países.
UN ATAQUE AL EMPLEO Y AL TEJIDO INDUSTRIAL
El caso de Titanlux y Bruguer no es excepcional. Es el manual clásico del capitalismo transnacional: comprar una empresa líder, exprimir su marca, presionar a la plantilla y, cuando no se cede lo suficiente, ejecutar despidos masivos mientras se reparten dividendos en la bolsa de Nueva York.
La plantilla ha sido clara. Este ERE es salvaje, injustificado y reversible. El comité de empresa y las trabajadoras y trabajadores anuncian movilización y resistencia, y hacen un llamamiento a las plantillas de Akzo Nobel en Catalunya, a los colectivos sociales y a la ciudadanía para frenar una operación que destruye empleo industrial estable.
No es una reconversión verde, es una operación financiera, y como todas, necesita silencio social para imponerse. Aquí no lo va a tener.