Grandes tecnológicas y fondos de inversión están inflando una nueva burbuja a costa de nuestro rural:
los centros de datos de hiperescala. Estas instalaciones, que alojan los servidores que dan lugar a la
nube y la inteligencia artificial, entre otros, quieren convertir Aragón en una zona de monocultivo
energético para estas empresas. Los centros de datos:
- Consumen cientos de millones de litros de agua al año en una zona con riesgo de sequía;
- derrochan miles de GWh de energía eléctrica que necesitamos para impulsar y descarbonizar
otros sectores; de modo que ya se ha aprobado una potencia 3 veces superior a la capacidad
existente en Aragón - ocupan cientos de hectáreas con un alto valor agrario y ecosistémico;
- crean escasos empleos y destruyen otros al expulsar a las industrias productivas, al tiempo que
atacan el sistema económico tradicional de cercanía y el trabajo autónomo. - traen una enorme contaminación térmica, pero también acústica y medioambiental.
- y se instalan con privilegios urbanísticos que les permiten expropiar, recalificar suelos, eximir
impuestos municipales y reducir el plazo de información y participación pública.
A día de hoy, y mientras Ecologistas en Acción Aragón ha alegado 8 proyectos y está llevando a juicio la
expansión de la infraestructura de Amazon Web Services en la región, el gobierno de Aragón sigue
aprobando planes para la instalación de todavía más megacentros de datos
1. Frenar la instalación de centros de datos.
- Acordar una moratoria a la instalación de nuevos centros de datos, que permita pensar
cuántos centros de datos son asumibles y en qué condiciones. - Situar la reducción de emisiones como principal criterio para la concesión de permisos de
acceso y conexión a la red eléctrica. - Eliminar las prerrogativas administrativas y fiscales para empresas que crean muy poco
empleo estable, con un mínimo de 50 empleos permanentes por MW de potencia
conectada.
2. Eliminar los privilegios de las grandes compañías.
A día de hoy, las grandes tecnológicas y los fondos de inversión se instalan en regímenes de
excepción y con un alto gasto de fondos públicos. Por eso, exigimos:
- Limitar las exenciones fiscales y subsidios corporativos que les otorgan los gobiernos
regionales. - Obligar a que cubran los costos de expansión de la red eléctrica para que no se carguen
a la factura de las familias y empresas locales. - Impedir la reducción de los plazos administrativos en los procesos de información y
participación pública.
Nuestro mensaje es claro:
Queremos acabar con la extracción de datos y de recursos. Y eso es incompatible con estos centros de datos.
Ecologistas en Acción Aragón